Habla la ciudadanía

Sergio Muñoz Riveros: “¿Tiene claro la derecha que el fracaso puede estar a la vuelta de la esquina?”

Columna del escritor y analista político publicada en Ex-Ante.

Los partidos que están gobernando con Kast no parecen tener conciencia de todo lo que está en juego en este período. Necesitan probar que representan un camino de progreso, que pueden colaborar entre sí y que ganan la comparación con quienes gobernaron antes, pero las reyertas que emergieron entre Republicanos y Chile Vamos a propósito de la acusación constitucional contra el exministro Grau han proyectado una imagen de recelos y animosidad entre ellos que puede ser el anticipo de dificultades mayores.

Es natural que dentro de un pacto político no haya solo relaciones de cooperación, sino también de competencia. Cada partido vela, al final, por sus propios intereses. El asunto es no poner en riesgo el entendimiento que los hizo triunfar. Es cierto que Republicanos, Chile Vamos y también los nacional libertarios no habían hecho un camino juntos antes de la elección presidencial, como que compitieron duramente con sus propios candidatos y que esa campaña dejó heridas que no han cicatrizado. Ahí está para probarlo la división entre lo que sería una “derechita cobarde” y otra que se supone que es valiente a toda prueba. 

De las expresiones más beligerantes de la campaña presidencial parece derivarse la actitud de pocos amigos que muestra Evelyn Matthei hacia La Moneda. Ha criticado frontalmente diversos aspectos de la gestión de gobierno, lo que ha llevado a algunos republicanos a maltratarla. El diputado Agustín Romero, por ejemplo, se dio el gusto de enrostrarle su quinto lugar en la primera vuelta, lo que no puede sino haber provocado escozor en ella. Este es un ejemplo de que, a veces, quienes se sienten triunfadores absolutos se convierten en especialistas en generar resistencias.

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