El vicepresidente de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales pronunció la conferencia “El Instituto de Chile: sus retos actuales para servir al país”.
El pasado jueves 15 de enero, el Instituto de Chile y sus Academias clausuraron el Año Académico 2025. La ceremonia pública y solemne fue encabezada por el presidente de la institución y Presidente de la Academia Chilena de Ciencias, Sergio Lavandero González, y contó con la presencia del Presidente de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales, Jaime Antúnez Aldunate; entre otros.
En la instancia, el vicepresidente de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales, Luis Riveros Cornejo, realizó la conferencia “El Instituto de Chile: sus retos actuales para servir al país”. En ella, el académico de número destacó que la institución “ha sabido evolucionar junto con el país: nació en la era de la educación de élite y las humanidades clásicas, atravesó periodos convulsos de cambios sociales y políticos, y ha llegado al siglo XXI adaptándose a la era digital y a los desafíos globales, todo ello sin renunciar a su esencia académica”. Además, agregó que “el desafío para el Instituto de Chile hacia el futuro es intensificar ese aporte, manteniendo la excelencia y abriéndose cada vez más a la sociedad: integrar disciplinas, dialogar con la ciudadanía y colaborar internacionalmente para seguir enriqueciendo a Chile desde las letras, las ciencias y las artes, especialmente en estos días en que, como país, enfrentamos desafíos fundamentales”.
Durante el evento, el director de los Anales del Instituto de Chile, Fernando Lolas Stepke, presentó el Volumen XLIV de la revista titulado “Ensayos sobre guerra y conflicto”, que incluye capítulos escritos por el Presidente de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales, Jaime Antúnez Aldunate, y el académico de número, José Rodríguez Elizondo. En sus palabras, el académico de número de la Academia Chilena de la Lengua agradeció al presidente de nuestra Corporación debido a que “gracias a sus buenos oficios, tuvimos la oportunidad de contar con contribuciones extranjeras como Henri Hude, profesor de filosofía de la Escuela Especial Militar de Saint-Cyr Coëtquidan, que nos ha regalado uno de los capítulos de su libro que se llama «Filosofía de la Guerra»; y Jeffrey Sachs, cuyo nombre no es ninguna novedad para nadie de ustedes, nos ha regalado también algunsa concitaciones”.
