Luis Riveros Cornejo: “Los árboles mueren de pie”

En su columna del diario Estrategia, el académico de número analiza la creciente polarización política en Chile y sus efectos en la gobernabilidad, el sistema de partidos y la vida ciudadana.

El país profundiza una dañina polarización política mientras, al mismo tiempo, subsisten problemas vigentes de hace mucho así conllevando incertidumbre y frustración a la ciudadanía. Las redes sociales son testimonio de las más bien furiosas argumentaciones de un lado y otro, que no encuentran un accionar contemporizador de las autoridades políticas gubernamentales y parlamentarias. Se ha perdido el centro político del país, lo cual es reafirmado por la reciente decisión de la Democracia Cristiana en orden a apoyar una candidatura comunista. Según el diagnóstico de quienes han respaldado esta decisión, es porque el partido no se puede quedar en el pasado; de acuerdo a otros, la misma se justificaría porque el comunismo se ha ido haciendo capitalista y ello ya no justificaría una acción distinta a la adoptada. Como sea, la desaparición de la DC no contribuye sino a profundizar la polarización que sufre el país, lo cual es grave especialmente cuando se leen las conclusiones del último Congreso del Partido Comunista de Chile, donde no se aprecia un cambio sustantivo ni en su diagnóstico sobre la realidad chilena, ni en su programa político respecto de lo que expresaba décadas atrás.

En el pasado, un proceso similar de desaparición vivió el Partido Radical, hoy prácticamente ausente, así contribuyendo de modo dramático a la polarización que ya venía generándose en el país. Hoy, el problema es aún más significativo, cuando a dicho proceso del eclipsar del centro político parece sumarse el llamado “socialismo democrático”, perdedor en las últimas primarias que llevó adelante la izquierda. Como sea, la desaparición del centro político es causa y resultado de la polarización progresiva que se ha ido presentando en el esquema político chileno, y que la ciudadanía resiente con desconcierto.

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