El académico de número examina el papel y la identidad del Partido Republicano en Chile, en su columna de El Mercurio.
El Partido Republicano es un caso interesante de la política chilena, tanto por el sorpresivo éxito que hasta ahora lo acompaña —posee la más numerosa bancada de diputados— como por los equívocos que su denominación y su conducta producen.
El viernes —bajo el título “Republicanos, un difícil aprendizaje”—, el editorial de este periódico critica el comportamiento que hasta ahora han tenido. Como el asunto es de amplio interés público (¿cómo debe comportarse un partido de gobierno en democracia?), vale la pena examinar si es correcto o no ese reproche o esas admoniciones que el editorial contiene.
Para saberlo hay que mostrar la identidad ideológica de los republicanos y la necesidad de subrayarla.