Carta al Director publicada en El Líbero por el magíster en Comunicación Corporativa de la Universidad Adolfo Ibáñez.
Señor Director:
Resulta difícil imaginar que escuchar los latidos del corazón de un bebé pueda ser considerado un acto de violencia psicológica. Algo tan «brutal», «violento» o un «método de tortura» como algunas mujeres comentan la noticia en redes sociales.
Todo esto por el proyecto de ley “Escucha su Corazón”, propuesto por diputados del partido Nacional Libertario, Republicano y Renovación Nacional, donde se pide a las mujeres que escuchen el corazón del bebé al que quieren abortar bajo la inmoral ley de tres causales.
Así que respondamos la pregunta. ¿Puede el latido del corazón del bebé constituir un acto de violencia psicológica?