El académico de número reflexiona sobre a los hábitos de lectura en Chile en su columna de El Mercurio.
La Encuesta Nacional sobre Participación Cultural y Comportamiento Lector contiene información, sin duda, relevante. Quizás el dato más visible sea los 5,7 libros leídos por año, aunque solo el 38 por ciento lo hace por gusto. Un 80 por ciento lee libros impresos.
Es interesante la poca penetración que el libro en formato digital ha logrado en Chile, lo cual deja espacio para las librerías y bibliotecas de libros físicos. Podría deberse a un problema de acceso, pero contrasta con los datos de lectura de diarios y revistas, en los cuales predomina ampliamente la lectura digital. Parece entonces existir una manifiesta preferencia.
La permanencia del libro físico es sorprendente porque se trata de una tecnología cuyos primeros esbozos (con el códex) se remontan a 2.000 años y ya el libro en su versión manuscrita aparece cerca del siglo XIII. Es, por lo tanto, una tecnología muy antigua y, sin embargo, vigente.