Lucía Santa Cruz: “La cultura de la victimización”

La académica de número crítica la cultura de la victimización en su columna de El Mercurio.

Nada me parece menos atractivo que la autovictimización. Una de las razones fundamentales por las cuales nunca he podido adherir al feminismo contemporáneo es porque se basa en la premisa de que las mujeres hemos sido históricamente víctimas de una discriminación deliberada y arbitraria por parte de los hombres para subyugarnos y oprimirnos, impidiendo así nuestra participación igualitaria en el espacio público. Creo, en cambio, que, en lo medular, las mujeres en la historia hemos cumplido un rol esencial, grabado en disposiciones evolutivas, para mantener la supervivencia de la especie. Cuando la expectativa promedio de vida era aproximadamente 30 años y la mortalidad infantil era devastadora, es indudable que las mujeres debían destinar la mayoría de su tiempo a la procreación para asegurar la sobrevida de dos o tres hijos; igualmente, cuando no había sustituto de la leche materna, la mujer era irreemplazable también en el cuidado y protección de los hijos. Más aún, cuando el factor principal de producción era la fuerza física, era inevitable que hubiera división del trabajo y fueran los hombres quienes dominaran el ámbito laboral, sin perjuicio de la permanente contribución de las mujeres a la economía familiar. En suma, mi objeción principal es la creación de un sujeto femenino basado en su victimización. De víctimas oprimidas no nacen mujeres fuertes, autónomas, autovalentes, capaces de enfrentar con entereza las nuevas oportunidades que los desarrollos de la modernidad les han brindado e ineludiblemente lleva al resentimiento contra los hombres.

>> Texto completo en El Mercurio (con suscripción)