Capítulo escrito por el presidente de la ACSPM, Jaime Antúnez Aldunate, para los Anales del Instituto de Chile, Volumen XLIV.
Cuando en 1986 conocí y entrevisté por primera vez al historiador británico Paul Johnson –un gran admirador de Chile- se produjo una situación que, indirectamente, ilumina estas consideraciones.
El encuentro no tuvo esa vez lugar en Londres, sino en una hermosa campiña donde Johnson pasaba esos días. Me invitó a sentarnos al interior, cerca de un fuego, donde sorbiendo un té de agradable aroma desarrolló algunas reflexiones fuertes acerca de los “tiempos modernos”, título de un famoso libro suyo que circulaba entonces, marco por su parte apropiado a esta digresión.
Escuchándolo hablar fui de pronto sorprendido por cierta afirmación, enunciada por el entrevistado en tono concluyente: “…Europa, que perdió dos guerras mundiales en este siglo XX…”. Haciendo un alto en mi discurrir, me pregunté en seguida qué querría decirme este ilustre británico desde una Inglaterra que, a pesar de haber dejado millones de muertos en ciudades y campos de batalla, ostentaba la gloria de los vencedores en ambas grandes contiendas de aquella centuria.
“Europa fue la derrotada en esas dos guerras mundiales porque siendo hasta entonces el centro del mundo, dejó de serlo y probablemente para siempre, esto a pesar de que económicamente haya logrado recuperarse”, afirmó. “Cultural y políticamente ya no gravita como antes y ha sido desplazada por otras potencias”, agregó.