José Rodríguez Elizondo y lo sucedido el 18-O: “No es posible aceptar la tesis del espontaneísmo”

En una entrevista con El Mercurio, el académico de número reflexiona sobre el estallido social y defiende los valores democráticos en América Latina.

“Esperábamos el gran premio con confianza. La amplia receptividad y transversalidad en Chile de nuestra iniciativa parecía proyectable hacia noruegos y ciudadanos informados del mundo”.

Así resume el periodista, escritor, ensayista y Premio Nacional de Humanidades, Hugo Herrera, la nominación de María Corina Machado al Premio Nobel de la Paz, iniciativa que él mismo impulsó junto con el académico Hugo Beiza y el historiador Nicolás Maquiña.

“Y es que no es una más de las iniciativas que, al menos en Chile, circulan —prosigue Herrera—. Mis amigos, humanistas, liberales y marxistas, algunos de ellos incluso críticos hacia María Corina, han reconocido que es una propuesta noble y valiente”. La idea, explica, fue visibilizar en América Latina la lucha de la líder venezolana por el retorno de la democracia en su país, en circunstancias particularmente hostiles, dominadas por un régimen dictatorial y con altos costos personales. Su figura, dice, encarna la esperanza de libertad en el continente.

— Hay quienes se preguntan, ¿por qué a ella y no a Donald Trump?

— El expresidente estadounidense también fue nominado, pero en años anteriores. María Corina representa algo muy distinto: mientras Trump es un actor del sistema, Machado es una mujer que resiste al totalitarismo en un contexto adverso. En rigor, su nominación, que no fue la única de América Latina, pero sí la más relevante, busca rescatar el valor de la libertad en un tiempo de graves retrocesos. Incluso Netanyahu ganó el Nobel de la Paz.

— ¿Qué le parece el silencio del Presidente Boric al respecto?

— Hasta el momento es un silencio a medias, pues habló su canciller.

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