En una entrevista con El Mercurio, el académico de número asegura que el Gobierno debe centrarse en sus propuestas que impulsen el crecimiento.
Como exdirector de Presupuestos, integró el dream team económico liderado por Alejandro Foxley en los 90 y que consiguió un crecimiento de 7,7% promedio en el gobierno de Patricio Aylwin.
El exministro José Arellano da pocas entrevistas y siempre en tono prudente. Y así como celebra que el primer proyecto económico que el Presidente Kast envía al Congreso busque “elevar el crecimiento” —“para crear empleo y mejorar el ingreso de las familias”—, afirma que “los acuerdos y la gobernabilidad” son claves para que los inversionistas confíen. Y discrepa del subsidio a la contratación, la rebaja de las contribuciones a mayores de 65 años y del impuesto a la herencia, que incluye la megapropuesta del ministro Quiroz.
Da clases de economía en las universidades Católica y de Chile. Arellano también es director de empresas y de fundaciones educacionales. Y su última publicación —al ingresar a la Academia de Ciencias Sociales— se titula “Chile, reflexiones sobre un desarrollo posible”.
—Para usted, ¿qué explica el magro crecimiento?
“Hay bastante coincidencia en dos factores que han estado inhibiendo el crecimiento: la llamada ‘permisología’ y una tasa de impuestos a las empresas que supera el promedio de la OCDE. Mientras en esos países la tasa de impuestos bajaba, en Chile aumentó y eso contribuyó a que se hiciera menos atractivo invertir. El proyecto aborda ambos temas. Propone normas para agilizar los permisos de inversión, complementando lo que impulsó el gobierno anterior con la ley de permisos sectoriales, y baja la tasa de impuesto a la renta de las empresas llevándola al promedio de la OCDE”.