José Joaquín Ugarte: “Ilegitimidad de la eutanasia”

En su columna de El Mercurio, el académico de número argumenta que la eutanasia es contraria al sentido común, a la filosofía, a la justicia, al derecho constitucional e internacional.

Hallándose en tramitación una ley que autoriza la eutanasia, y considerando que ella es contraria al orden natural y al sentido común, y que su aprobación traería males irreparables, queremos exponer nuestras razones con la esperanza de hacer luz en la materia.

a) El sentido común: El sentido común es la habilidad o capacidad que hay en todos los hombres para conocer sin mayor demostración las verdades necesarias a la vida, y que están muy próximas a los primeros principios de la razón, como que los padres deben criar a los hijos, que en la sociedad debe haber autoridad, que los contratos deben cumplirse, etcétera. El sentido común es anterior a toda ciencia y filosofía, las que no son sino estilizaciones del mismo.

La legalización de la eutanasia es contraria al sentido común, porque todo el mundo sabe que hay que respetar y cuidar la vida hasta la muerte natural, y porque ni aun el escéptico, que no cree en Dios ni en la vida futura —algunos piensan que el Estado debe actuar como escéptico, sin compromiso con ninguna verdad—, puede asegurar a quien cree terminar sus sufrimientos con la eutanasia que después de ella no quedará peor que antes; pues si el escéptico estima no poder afirmar la existencia de Dios y de la vida futura, es claro que tampoco puede negarla, desde que él parte de la idea de que nuestro entendimiento es insuficiente para alcanzar ese tipo de verdades.

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