José Joaquín Brunner: “Educación XXI: problemas de adolescencia”

El académico de número aborda los desafíos actuales del sistema educativo chileno en su columna de El Mercurio.

Como nunca antes, nuestro sistema educacional está ante un verdadero cambio de marea. Durante el siglo XIX debió echar las bases de una incipiente institucionalidad docente republicana, con el esfuerzo combinado del Estado, la Iglesia Católica y el sector privado. Sin embargo, al celebrarse el primer Centenario, el balance fue negativo. La joven República apenas contaba con establecimientos y maestros para una minoría de la población y su calidad era altamente desigual. Por lo mismo, a lo largo del siglo XX, el principal reto fue extender la educación obligatoria, de manera de incluir progresivamente a todas las niñas, niños y jóvenes, consolidando así una comunidad unida por un plan común de estudio dentro de un sistema público con proveedores fiscales, municipales y privados.

El Bicentenario celebró un logro impresionante: un sistema con acceso universal a la enseñanza primaria, secundaria y superior. Pero el balance final fue insatisfactorio nuevamente: las oportunidades educativas, si bien disponibles para toda la población joven, eran de calidades muy distintas, segmentadas socialmente y administradas por una institucionalidad que había perdido legitimidad.

En la actualidad, por tanto, nuestro sistema encara un doble desafío.

>> Texto completo en El Mercurio (con suscripción)