Ernesto Ottone: “Una bufonada”

El académico de número critica la afirmación de que Cuba es una “democracia diferente” en una carta al Director del diario El Mercurio.

Señor Director:

Resulta curioso el empeño de quienes admiran el sistema político imperante en Cuba por definirlo como un sistema democrático, aun cuando se lo califique como “diferente”.

Si bien es diferente e incluso contrapuesto, carece de rasgos esenciales de una sociedad democrática, tales como el pluralismo que permite el ejercicio de las libertades, incluida la política, que los ciudadanos estén libremente colocados ante alternativas reales y no ante opciones únicas, donde las minorías sean respetadas y puedan convertirse en mayorías si así los ciudadanos lo deciden.

Lo más pintoresco es que los dirigentes del régimen cubano, en su ya largo recorrido del ejercicio del poder, no han pretendido aparecer como demócratas, más bien han sido despectivos con este concepto aunque no lo desdeñan como retórica de conveniencia.

La prueba más fehaciente se encuentra en la actual Constitución cubana de 2019.

En ella se señala, en su artículo 4 del capítulo 1, que: “El Sistema socialista que refrenda esta Constitución es irrevocable”. El artículo 5, a su vez, reza (nunca mejor empleado el término): “El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista, marxista y leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, sustentado en su carácter democrático (sic) y la permanente vinculación con el pueblo, es la fuerza política dirigente de la sociedad y del Estado”.

Basta lo citado para entender que definir su sistema como democrático resulta una bufonada.