Cristián Warnken: “¡No venceréis!”

El académico de número critica la violencia política y el deterioro del ambiente universitario en Chile, en su columna de El Mercurio.

Lo que todo el país vio hace dos días, en un recinto universitario, la Universidad Austral de Chile, en Valdivia, no es algo que deba sorprendernos. Por supuesto, debe seguir indignándonos. Y, afortunadamente, hasta ahora, el cobarde ataque del que fue víctima la ministra de Ciencia ha sido rechazado con amplia transversalidad. No recuerdo un rechazo tan transversal, políticamente hablando, en octubre del 2019 o en medio del fracasado primer proceso constitucional, en que las funas y cancelaciones se convirtieron en una práctica generalizada de parte de una izquierda que creía tener superioridad moral y ser dueña de una verdad revelada. Y ante la cual, muchos callaron. Fanatismo casi religioso fue el que vivimos esos años en nuestras calles y, lo más preocupante, en las universidades del país, particularmente en las públicas…, fanatismo que expelió su fétido hedor, del que es muy difícil desprenderse cuando uno lo ha sentido a pocos metros, en la calle, en tu propia casa o en una universidad (otrora templos sagrados del saber, hoy en muchos casos, feudos de facciones radicalizadas). Algo de ese “perfume” de la violencia sentí en el video que muestra a una ministra huyendo de una horda desaforada, mientras unas mujeres (¿estudiantes, dirigentes quizás?) van alentando con insultos subidos de tono a que se la “c…” a la “h…” (sic). Dejar que barras bravas “ultras” entren a la universidad es asegurar su lumperización a futuro. Algo que, lamentablemente, estamos viendo todos los días en liceos de todo el país, y que llevamos años “observando”: ¡cuánto observador de la decadencia tenemos y qué pocas autoridades dispuestas a poner fin a esa decadencia!

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