En su columna de El Mercurio, el académico de número critica el recorte presupuestario destinado al Ministerio de las Culturas y las Artes en Chile.
El presupuesto para el Ministerio de las Culturas y las Artes sufrirá un recorte de más del 10%. Para quienes no lo saben, el presupuesto para cultura en Chile no alcanza el 0,5% del total del presupuesto nacional, una cifra marginal dentro del gasto público. Estamos hablando de cifras exiguas para Cultura, que según Gabriela Mistral es “el alma de un pueblo”. Los números hablan por sí solos: la cultura es y ha sido, desde hace tiempo, la Cenicienta de nuestra patria. ¿Qué sentido tiene, entonces, hacerle este recorte, si el efecto en el total será mínimo? Para el mundo de la cultura, en cambio, el recorte es un golpe fuerte: 49 mil millones de pesos menos para quienes día a día, con inmenso sacrificio y, en la mayoría de los casos, rigor y oficio, hacen música, teatro, literatura, cuidan el patrimonio, etc.
Hace unos meses, entrevisté al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en un pódcast en radio Pauta (“Tú, hipócrita lector”, se llama). Quiroz nos sorprendió a todos en esa conversación: no solo reveló ser un refinado lector, sino que, además, un notable cuentista. Me quedé con una frase que me dijo y que resulta muy significativa viniendo de un economista y ministro de Hacienda: “no hay país sin literatura”. Extiendo la afirmación: no hay país sin música, no hay país sin teatro, no hay país sin artes visuales.