Harald Beyer: “Desafíos en formación de pregrado”

En su columna de El Mercurio, un académico de número analiza la educación superior chilena frente al actual escenario económico y los cambios tecnológicos.

El nuevo Panorama de la Educación 2026, publicación anual de la OCDE, confirma el alto retorno que tiene una licenciatura o un grado equivalente para las personas que la cursan. En efecto, para las personas de entre 25 y 64 años el premio salarial equivale a un 121% del ingreso que obtiene una persona con educación secundaria superior. Para el promedio de los países de la OCDE dicho premio es un 39%. De hecho, no hay ningún país de esa organización que observe un premio más alto que el chileno para sus licenciados universitarios o equivalentes.

Si el grupo de análisis considera sólo a quienes tienen entre 25 y 34 años el premio salarial en Chile es un 93%. Para el promedio de la OCDE esa recompensa es un 31% y, de nuevo, en ninguno de sus países se observa un premio tan elevado.

Por supuesto, este promedio esconde una heterogeneidad importante, pero algo similar ocurre en otras naciones. De hecho, la proporción de personas con educación terciaria que tiene un ingreso inferior a la mediana de todos los trabajadores alcanza en Chile un 25%. Para el promedio de la OCDE es un 32%. Si el análisis se realiza para las personas con una licenciatura o grado profesional equivalente, utilizando la información de Casen 2024, se concluye que sólo un 18% de estos tienen un ingreso inferior a la mediana. Al mismo tiempo, el estudio de la OCDE muestra que, después de Portugal, Chile es el país de esta organización que tiene el porcentaje más alto de personas con educación terciaria en el quintil de más altos ingresos.

>> Leer columna completa en El Mercurio (con suscripción)