El presidente y el vicepresidente del Instituto de Chile, Sergio Lavandero y Jaime Antúnez, dialogaron con la Secretaria de Estado, María Paz Arzola, sobre el patrimonio cultural de las seis academias nacionales y su proyección futura en la vida del país.
El pasado lunes 18 de mayo, el presidente del Instituto de Chile y presidente de la Academia Chilena de Ciencias, Sergio Lavandero, junto al vicepresidente del Instituto de Chile y presidente de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales, Jaime Antúnez, acompañados por el académico de número de esta última corporación, Cristián Larroulet, se reunieron con la ministra de Educación, María Paz Arzola.
Durante el encuentro, las autoridades conversaron sobre el patrimonio cultural que representan las seis academias nacionales —Lengua, Historia, Bellas Artes, Ciencias, Medicina y Ciencias Sociales, Políticas y Morales— y sobre su proyección futura en la vida nacional.
El Instituto de Chile y sus Academias
El Instituto de Chile fue creado el 30 de septiembre de 1964 mediante la Ley N.º 15.718, publicada en el Diario Oficial el 13 de octubre de ese mismo año, durante el gobierno del presidente Jorge Alessandri Rodríguez (1958-1964). Jurídicamente, se constituye como una corporación autónoma con domicilio en Santiago, cuya relación con el Estado se canaliza a través del Ministerio de Educación. Su misión es promover, en el más alto nivel, el cultivo, progreso y difusión de las letras, las ciencias y las bellas artes.
Cada una de las academias que integran el Instituto de Chile cuenta con un número distinto de miembros de número, los que, en cualquier caso, no pueden exceder los 36 integrantes. Asimismo, sus miembros pueden pertenecer a cuatro categorías: de número, correspondientes nacionales, correspondientes extranjeros y honorarios. En el caso de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales, sus dos últimos miembros honorarios incorporados son el director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz, y el presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas de España, Benigno Pendás.
Actualmente, entre los miembros de número de las seis academias autónomas que conforman el Instituto de Chile se encuentran más de cuarenta premios nacionales, además de galardonados con el Premio Cervantes y otras importantes distinciones, constituyendo un valioso patrimonio intelectual y humano para el país.
Los desafíos futuros de las academias del Instituto de Chile
De acuerdo con el vicepresidente del Instituto de Chile y presidente de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales, Jaime Antúnez, los desafíos futuros de las academias se desarrollan “en un mundo donde se extraña la fuerza inherente al humanismo, donde las visiones encapsuladas en diversas especializaciones, cada una reclamando el primado, aceleran la ceguera a que induce peligrosamente la fragmentación de la cultura y de casi todo”.
En esa línea, agregó que las academias poseen, “tanto por su trabajo como por lo que representan, una misión integradora del saber. Y me atrevo a decir que donde falta aquello puede haber conocimientos, pero no hay saber ni menos sabiduría. No medimos bien la cercanía al abismo que esto significa”.