Ernesto Ottone: “El segundo piso no se puede meter en la gestión cotidiana”

En una entrevista con La Segunda, el académico de número analiza las primeras semanas del equipo de asesores más cercano al Presidente José Antonio Kast.

“Un segundo piso silencioso, quitado de bulla, que no siente una primacía sobre la línea de Gobierno y que se relaciona con el Presidente”. Así describe el equipo que apoya a un mandatario, en opinión de Ernesto Ottone (Valparaíso, 1948).

El sociólogo, doctor en Ciencia Política por la Universidad de París III, profesor emérito de la Universidad Diego Portales, entre muchos otros títulos, encabezó el grupo de asesores de Ricardo Lagos. Bautizado por los periodistas como “segundo piso”, por la ubicación de sus oficinas, el modelo debutó el 2000, inspirado en el ala oeste (The West Wing) de la Casa Blanca y de Tony Blair en Reino Unido.

“En muchos gobiernos existen los equipos del Presidente que no son solamente instrumentales, son también de pensamiento estratégico, de control de las políticas públicas. Cada Presidente tiene su estilo y el segundo piso tiene que responder a ese estilo. El segundo piso no anda metido en las acciones de Gobierno. Y eso es lo que lo puede hacer complementario y transformarlo en una ayuda.

— ¿Ese no es el modelo del segundo piso de este Gobierno?

— Yo veo las cosas como cualquier ciudadano, oigo conversaciones y hablo con gente que está más cerca de aquello. Sigo creyendo, en primer lugar, que tiene que haber una separación entre lo que es el Gobierno, los ministros, las autoridades, y el rol del segundo piso. Este equipo debe estar dedicado al Presidente. El segundo piso no tiene rostro por decirlo así: el rostro es el Presidente. Y por lo tanto, si eres exitoso en el segundo piso es si el Presidente lo hace bien, si los consejos y los análisis le fueron útiles al Presidente. Y él verá con su equipo de Gobierno cómo los implementa. El segundo piso no se puede meter en la gestión cotidiana, salvo en momentos muy excepcionales en que el Presidente lo pida. No veo que esté funcionando así, por lo que he leído en la prensa, que habla de “intrusiones” del segundo piso. Eso, como decía el filósofo Pascal, es confundir los órdenes de las cosas. Si tú te metes, al final, el Presidente termina dando explicaciones por sus asesores, que no es la función de un consejero.

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