Cristián Warnken: “Sin relato”

El académico de número critica la falta de relato y comunicación del gobierno del Presidente José Antonio Kast, en su columna de El Mercurio.

¿Qué pasa con el Presidente Kast, que no ha podido explicar bien su paquete de reformas, una de las piedras angulares de este, se supone, un “nuevo comienzo”? En la cadena nacional, el Presidente no transmitió con suficiente convicción al país por qué y cómo estas reformas favorecían a la clase media. No fue elocuente ni movilizó ninguna emoción. Y el ministro de Hacienda, un economista del que nadie puede dudar de sus capacidades y competencias, parece hablarles más a economistas que al chileno de a pie. Y mientras tanto, la izquierda se encargó de instalar la falaz idea de que el corazón de esta reforma busca privilegiar a los ricos, bajándoles los impuestos. O sea, inoculó el veneno.

Increíble: el Gobierno no había preparado un relato suficientemente simple y claro para neutralizar esa falacia. El primer, el segundo, el tercer piso, todos fallaron en algo elemental: la política no se hace solo tirando cifras a la mesa (eso está muy bien para un encuentro de empresarios en CasaPiedra), sino contando un cuento, no una mentira, un cuento, como ha sido en la historia humana desde los comienzos, porque sin relato no hay comunidad, no hay polis, no hay proyecto político común ni épica. El famoso “storytelling”, con el que Alejandro Magno le ganó a Darío. El PDG, en cambio, un partido populista, sí ha demostrado tener un relato entendible por todos, y él ha venido a salvar el “Plan”, por ahora. Es el gran triunfador de esta jornada Y, ojo, esto podrá tener consecuencias. La derecha, experta en hacer excels, cree que la política solo se hace con técnica y que lo otro es relleno, adorno, “cosas inútiles”. Por eso el ninguneo de sus propios intelectuales, de las ideas, de las humanidades, etc. Todo aquello que provee de sentido. Y no se puede gobernar sin ofrecer un sentido. Gobernar es también narrar. Gobernar es mucho más que administrar bien.

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