En una entrevista con Ex-Ante, el académico de número cuestiona el manejo del gobierno en el traspaso de información al presidente electo José Antonio Kast.
– El episodio del cable chino terminó tensionando la relación entre el gobierno de Gabriel Boric y el entrante de José Antonio Kast. Desde tu experiencia en dos traspasos de mando, ¿cómo observas esta situación?
– A mí me tocó participar muy activamente en los procesos de traspaso. En el primer gobierno del Presidente Piñera fui ministro de la Segpres por todo el período y en el segundo fui jefe del Segundo Piso. En ambos casos recibimos instrucciones muy claras del presidente Piñera: el traspaso tenía que ser ejemplar.
Eso significaba entregar toda la información al gobierno entrante y, cuando correspondía, pedir toda la información al gobierno saliente. El propio presidente Piñera se reunió personalmente con muchos ministros del gobierno anterior para conocer los temas en profundidad.
Recuerdo, por ejemplo, que me explicó largamente la reunión que había tenido con José Antonio Viera-Gallo por su experiencia en el tema de La Araucanía.
Ese era el estándar. Y lamentablemente hoy ese modelo de traspaso no lo hemos visto.
– ¿Qué es lo que te parece más problemático de este proceso?
– En el caso del cable chino el Presidente Boric actuó con frivolidad. Estamos hablando de un tema de enorme incidencia para Chile. Hoy el mundo vive una situación geopolítica que muchos analistas llaman una nueva guerra fría. En ese contexto, la discusión sobre el cable submarino y su eventual vinculación con China es un asunto extremadamente sensible.
Un tema así ameritaba dedicarle mucho tiempo en el traspaso de información al Presidente electo y a su equipo, lo que no se hizo.