En una entrevista con Ex-Ante, el académico de número defiende la conformación del gabinete del Presidente electo José Antonio Kast y el rol del ministro de Hacienda como coordinador económico.
– Pablo Longueira ha dicho que hay muchos ministros “yogur”, con fecha de vencimiento, y que el gabinete tiene muchos independientes y poco partido. ¿Cómo lo ve?
– Lo que hay que entender -y cuento con que los analistas lo entiendan- es que el fondo del problema es que estamos en una situación de emergencia. Eso es, lejos, lo más importante. Esta emergencia se tiene que resolver con personas que realmente sepan cómo enfrentarla. Por eso el equipo es mayoritariamente técnico, o experto en las áreas donde está. No es una debilidad, es una necesidad.
No comparto esa crítica. Además, el diseño del Presidente José Antonio Kast descansa bastante en su rol político. Él va a ser un impulsor de esta tarea enorme, junto con un equipo político que es muy sólido. Claudio Alvarado es una persona con experiencia y antecedentes, lo mismo José García Ruminot y otros nombres del equipo. La clave es entender que estamos ante una emergencia.
– ¿Qué señal ve en haber bajado a un ministro horas antes y unir Economía con Minería?
– Una señal de autoridad potente. Es decir: aquí estamos todos, muchos vienen del sector privado, pero ahora estamos en el sector público. Somos gobierno. Esto no es un comunicado de empresa para instalar a alguien en un área estratégica como la minería. Me parece que fue una señal correcta del Presidente, y van a venir muchas más de ese tipo.