El académico de número electo analiza la eliminación de la selección académica en los liceos emblemáticos, en su columna de El Mercurio.
El cuestionamiento central a la política de eliminar la selección por aptitud académica en los llamados liceos emblemáticos siempre estuvo vinculado a su capacidad de darle algo más de porosidad a la reproducción de las élites, gruesamente definidas estas como aquellas que ingresan a los programas y carreras más selectivas en la educación superior.
Una primera aproximación para acercarse a las consecuencias de esta política es ver qué ha estado sucediendo con la composición del 5% de mayores desempeños en el promedio de las pruebas obligatorias. Pues bien, la participación de los liceos públicos en este grupo cayó de un 15,7 a un 11,8% entre la admisión 2012 y la actual. Mientras tanto, la participación de egresados de colegios particulares pagados subió levemente, y la de los colegios particulares subvencionados se alzó en 3,8 puntos porcentuales.
Se elige el primero de estos años para comparación, porque es el anterior a la introducción de un mal diseñado ranking que tuvo efectos en el comportamiento de estudiantes y planteles escolares. El número total de jóvenes en este 5% superior es levemente inferior a 12 mil en el proceso de admisión actual y 430 más alto que en 2012. El número absoluto de estudiantes provenientes de liceos públicos en este grupo de desempeños destacados cayó en un 22,4%.