En su columna de El Mercurio, la académica de número compara las dos corrientes de derecha que competirían en las próximas elecciones presidenciales en Chile.
Las ideas, con todas sus complejidades y matices, importan en política porque tienen consecuencias prácticas. Es esencial, por ello, entender cabalmente las diferencias entre las derechas que competirán por la Presidencia de la República en diciembre próximo: por una parte Matthei, de Chile Vamos, como representante de una tradición de liberalismo clásico, y por la otra, Kast y Kaiser, los candidatos identificados, uno más que otro, con las corrientes libertarias de Milei, Trump o Bukele, entre varios.
Es evidente que estas teorías políticas concuerdan en la importancia de las libertades individuales, incluidos el derecho de propiedad, los mercados libres y los gobiernos limitados en sus atribuciones, para permitir la participación del sector privado y de la sociedad civil en la solución de los problemas públicos.
Sin embargo, existen elementos muy sustantivos que las diferencian. Entre ellos, una disímil concepción de la naturaleza humana y de sus motivaciones, y del rol de la libertad en la construcción del orden social; y una distinta relación con ciertos aspectos de la cultura democrática.